
Veréis, soy un paleto del arte. Debido a ello, soy de esas personas que si bien disfrutan de visitar un museo repleto de cuadros, no soy capaz de entender cómo se pagan millonadas por ellos. Millonadas que me solucionarían la vida a mí y a unas cuantas generaciones venideras más.
De manera similar, soy un paleto del “diseño afuncional”, ese diseño que le da un valor añadido al producto, monetariamente hablando. Y como paleto que soy, me caliento al ver cosas como éstas. Unas PUTAS ZAPATILLAS 700 euros? Qué pasa, que sudan por tí cuando corres o qué?
Del mismo modo, comparto las visiones de la Señorita Puri con el tema del binomio Adrià + Basi. Oigh, mega guay oigan. Un simple delantal con su manopla por “sólo” 80 euros.
Yo he perdido el respeto a gente que me quiere vender estas cosas. Y sé que cosas como ésta que pongo de manera regular tampoco es que sean la panacea o hagan gala de una funcionalidad impresionante que justifique en algunos casos un precio por encima de lo normal, pero creo que entenderéis las diferencias. Si es que todavía recuerdo el día que Adriá daba una conferencia en la que mostró su novedoso té de rosas que consistía en tomarse un té normal, oliendo una rosa. Incredibol y awesome. Debemos estarle agradecido por tamaño descubrimiento.
Y que conste que para mí Ferran Adrià es un crack. Pero éste, no el original. Bleh. Voy a ver si deconstruyo un cartel o algo y me forro.