Cuando el diseño pierde la función y gana la banca

ferrá onlain chop

Veréis, soy un paleto del arte. Debido a ello, soy de esas personas que si bien disfrutan de visitar un museo repleto de cuadros, no soy capaz de entender cómo se pagan millonadas por ellos. Millonadas que me solucionarían la vida a mí y a unas cuantas generaciones venideras más.

De manera similar, soy un paleto del “diseño afuncional”, ese diseño que le da un valor añadido al producto, monetariamente hablando. Y como paleto que soy, me caliento al ver cosas como éstas. Unas PUTAS ZAPATILLAS 700 euros? Qué pasa, que sudan por tí cuando corres o qué?

Del mismo modo, comparto las visiones de la Señorita Puri con el tema del binomio Adrià + Basi. Oigh, mega guay oigan. Un simple delantal con su manopla por “sólo” 80 euros.

Yo he perdido el respeto a gente que me quiere vender estas cosas. Y sé que cosas como ésta que pongo de manera regular tampoco es que sean la panacea o hagan gala de una funcionalidad impresionante que justifique en algunos casos un precio por encima de lo normal, pero creo que entenderéis las diferencias. Si es que todavía recuerdo el día que Adriá daba una conferencia en la que mostró su novedoso té de rosas que consistía en tomarse un té normal, oliendo una rosa. Incredibol y awesome. Debemos estarle agradecido por tamaño descubrimiento.

Y que conste que para mí Ferran Adrià es un crack. Pero éste, no el original. Bleh. Voy a ver si deconstruyo un cartel o algo y me forro.

  1. Y lo peor de todo… pero quién demonios le ha hecho ese logo?!! Lo he estado buscando por google pero no encuentro nada.

  2. La pregunta del millón: ¿Cómo sabes que es un crack si nunca has probado su comida? -porque supongo que no lo has hecho, ¿no?-

    Adriá ya no es un cocinero, por muy buen cocinero que sea. Es una marca y es una marca cuya funcionalidad está en sí misma. Cuando nosotros comentamos con los amigos decimos, “el otro día me comí unas costillas asadas en Pepe’s que estaban de muerte”. Cuando se come en El Bulli simplemente se dice comí en El Bulli y ahí está implícito su valor.

    Conste que me encantaría comer en El Bulli y que seguro que su comida es la bomba, pero, a la vez, también pienso que quizás se le haya ido un poco la mano en cuanto a su paso de cocinero a producto.

  3. Es sencillo.
    Es como los charlatanes qeu salen en las pelis del oeste, que se lian a habalr y venden brebajes mágicos. (asi empezó la coca cola?).

    es usar palabreria y cosas no comunes para que la gente diga “oh! q bonito” y luego sean unos huevos con chorizo (ojo que esos y uans patatas y q se quite lo demas) pero q no lo venda como algo redivino de la muerte (que lo es) amparandose en titulos como “macedonia del campo” o similares.(veis q poca imaginacion tengo yo? no valgo pa charlatan

  4. @annie, mi comentario de que es un crack iba con tono sarcástico. Y es que has definido muy bien lo que para mi es Adría actualmente, un producto.

    El Bulli no lo quiero ver ni en pintura, no me llama en absoluto ni la comida ni el sitio ni poder decir “yo comí en el bulli”. Sólo les falta hacer camisetas con ese eslógan.

    Siempre me ha gustado el mundo de la cocina y la hostelería. De hecho siempre he creído que me hubiese metido entre fogones de no descubrir el potochop. Pero para mí llegar a lo más alto sería hacer un cordero o un secreto ibérico con el que los comensales saliesen con la impresión de que han pagado por un plato que además de llenarles como Dios manda, les ha gustado mucho. Intentaría mantener precios ajustados en la medida de lo posible.

    Pero en el Bulli no creo que esa filosofía exista. Yo no voy a un sitio a quedarme con hambre y dejarme medio sueldo. Y hablo simplemente con el conocimiento que me dan amiguetes que sí han ido y me han dicho qué es el Bulli.

    Amos, donde esté Jose Andrés que se quiten los demás xD

  5. No entiendo el ataque a Ferran Adrià, es el mejor cocinero del mundo, es Español y no utiliza el dinero de nuestros impuestos para ello. Es mas, el Bulli no da beneficios, por eso sólo lo puedo abrir 6 meses al año y hacer sólo un turno al día.

    Es un innovador que hace lo que le gusta, como nadie lo había hecho hasta ahora, y LE han nombrado el mejor cocinero del mundo.
    Somos diseñadores y sabemos lo dificil/imposible que es hacer algo nuevo, y lo poco que tardan los demás en copiarlo.
    A muchos artistas de antaño no se les venera por la calidad de sus obras, se les admira por ser los primeros del mundo en tener la capacidad de crearlas.

  6. el ataque no es a adrià, es al concepto en sí mismo. No os fijéis en la cocina o sus platos (que, a fin de cuentas, tampoco son de mi atracción), sino en este hecho en sí. Qué extra conlleva un delantal de esta firma para que valga tanto? Y las zapatillas del vuiton?

    Yo no aspiro a ser un diseñador que meta ostias en los presupuestos por mi renombre. Y aquí hay mucho de eso.

  7. Skeku, yo no he ido al Bulli, pero tengo amigos que sí han podido ir, y me han comentado que no sales para nada con hambre. Son platos con poca comida, pero son 30 o 35 platos, por 175 euros creo recordar, rotundamente por debajo de coste, suerte tiene que no lo denuncien por competencia desleal. Abrir el Bulli 6 meses le cuesta 300.000 euros, 300.000 euros en pérdidas por abrirlo 6 meses a un turno diario.

    Es un menú de degustación que sirve para eso, para degustar, es otro concepto de cocina que no entiendo como gente con mentalidad creativa no comprende. No es una cocina para alimentarte, es una cocina para experimentar sabores, una vez cada 5 o 6 años.

    Otra cosa es lo de las zapatillas esas rojas, eso sí es para pegarles una paliza, pero a los que las compran eh. ¿Quien es el tonto, el que vende un lápiz por 100 euros o el que lo compra?

  8. Lamento mucho tener que añadir una puntilla a tu acertado post, pero me veo obligado a ello. Son unas putas zapatillas ROJAS. En cuanto a lo del Bulli y Ferrán Adrià, pues he de reconocer que la cocina, o más bien la alta cocina, no me interesa en absoluto y por ello no tengo razones para opinar desde el punto de vista gastronómico, pero lo siento, su imagen (que de eso si puede opinar), ha ido cogiendo un tufo elitista que han ido manejando a la perfección. Esa elección ha sido sólo suya, no de los demás. Y cada acción que realiza va en ese sentido. ¿Que pretende?, ¿que ahora la gente en general le admire y le siga?

    Saludos

  9. @Hionir, entiendo tu postura, pero no la comparto en el tema Bulli. Es que es superior a mí, de verdad. Para mí, el Bulli es sólo una piedra más en la pirámide que ha alzado a Adríà a los Campos Elíseos de la cocina. Alta cocina como muy bien ha apuntado Cosechadel66. No obstante agradezco un monton que hayas comentado porque esos datos del restaurante no los sabía. Como dije antes, simplemente me he basado en comentarios de otros y mis conjeturas.

    Yo me he dejado caer en más de una ocasión por algún restaurante “pijillo” pero porque sé que el precio está ajustado y voy a lo que voy: comer. Yo no voy a degustar a un restaurante: yo voy a zampar como Dios manda. Pero eso forma parte de la manera de ser de cada uno.

    Y, como ya dije antes, no es un ataque a él en sí. Tampoco entiendo las pasarelas de moda y los pastizales que cuestan la mayoría de los vestidos mostrados. Vestidos que han perdido su función en detrimento de su diseño en su mayoría.

    Y podría sacar un caso que me toca más cerca: apple. Pero el extra que pago por la marca Apple aunque seguramente esté basada mayotirariamente en su “exclusivismo” queda compensada con lo que yo busco: funcionalidad. Cuando su sistema operativo funcione nativamente en otras plataformas, el extra de diseño que se lo pague otro.

  10. Ojo, que creo que nadie se ha metido con el Adrià cocinero, gustos aparte, estamos escribiendo de otra cosa, en este caso es Adrià, pero hay muchos más ejemplos y en Navidad, con los perfumes, tenemos unos cuantos.

    Por cierto, la mayor “panzada” de comer que me he dado en mi vida, que creí que no la contaba, fue en el restaurante Koldo Miranda, un menú degustación que casi acaba conmigo, todo riquísimo además, como no podía ser menos. Y muy bien de precio, pero es que yo disfruto lo mismo en Koldo como al día siguiente con una hamburguesa del Orange -en Avilés-. Cada cosa en su momento.

  11. Hola:
    Totalmente de acuerdo con Skeku.
    Todo este elitismo da bastante pena. Lo único que hace todo eso es abrir todavía más la brecha entre pobres y ricos. Lo vemos todo desde detrás de un escaparate.
    No me gustan los desfiles de moda, ni los diseñadores de moda exquisitos, ni los/las modelos. Ni los restaurantes caros, ni el Adrià y su pandilla de grandes cocineros (¿dónde están la mujeres?), ni su espuma de no se qué.Todo ese falso mundo, que no toca con los pies en el suelo, que vive en un mundo de fantasía hecho a medida, me repugna.
    ¡Un poco de conciencia!
    Os recomiendo:
    un poco de Chomsky
    el libro negro de las marcas
    y los documentales zeitgeist

    Saludos!!!

  12. JAJAJA ….. me parto ….. teneis toda la razón!! pero, francamente, no auguro mucho futuro a esa mezcla adrià+basi …… quiero pensar que la gente es medianamente inteligente y sabe ver cuando le están engañando, ¿o no? ;D

  13. buenas_
    creo que quien piensa que hay que pagar solo por lo que cuesta la materia de la que esta hecha una cosa, no entiende que detras ha habido alguien que ha investigado y se ha quemado las cejas para que sea mas original y diferente que el resto y ese valor cada uno lo puede vender al precio que le dé la real gana…y no por ello hay que llamarle ladron.

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